Introducción

En la incansable búsqueda de soluciones que encaren los retos medioambientales y sociales, emerge el diseño circular como un enfoque esencial en el ámbito de las edificaciones. En un mundo donde la industria de la construcción devora recursos a ritmo frenético, el diseño circular se alza como un paradigma transformador que busca eficiencia, reducción de residuos y extensión de la vida útil de los edificios.

El sector de la construcción actualmente es responsable del 40% del consumo global de recursos, del 40% de los desechos mundiales y del 33% de las emisiones de dióxido de carbono equivalentes (CO₂) causadas por la actividad humana, por lo que se posiciona en el epicentro de encontrar procesos con mayor sostentabilidad (van Stijn et al., 2022). El crecimiento exponencial de la superficie construida en todo el mundo ha venido acompañado de un aumento en el consumo de recursos naturales y la generación de desechos (Roberts et al., 2023). En este contexto, los conceptos de Economía y Diseño circular emergen como un enfoque prometedor para reducir la contaminación, las emisiones y los desechos en el entorno edificado.


¿Qué es la economía y diseño circular?

La economía circular, la cual se puede entender como un sistema regenerativo que busca minimizar la entrada de recursos y la salida de desechos, emisiones y pérdida de energía a través del cierre de ciclos de materiales y energía, esta se puede resumir en diversas etapas, desde la materia prima hasta la reutilización del producto (Figura 1). Mientras, el diseño circular busca minimizar residuos y maximizar la reutilización, basándose en la creación de productos, edificaciones y sistemas que sean duraderos, reparables y reciclables dentro de la economía circular (Geissdoerfer et al., 2017; van Stijn et al., 2022). 

 

Figura 1. Etapas de la economía circular (Imagen diseñada por autor: Jorge Vázquez del Mercado).

 

¿Cómo aplicarlo en inmuebles?

Para aplicar el diseño y economía circular en la industria de la construcción y la arquitectura, se pueden considerar los diversos pasos en el proceso de diseño, construcción e incluso desmantelación de cualquier proyecto:

 

¿Cómo formar parte del diseño y economía circular como ciudadanos?

Aunque el diseño circular a menudo se asocia con la industria y la arquitectura, sus principios pueden ser adoptados por cada individuo para generar un impacto ambiental positivo. Se presentan posibles actividades que pueden aumentar tu participación en el tema sin necesidad de recurrir a grandes proyectos inmobiliarios y que pueden ser aplicados cada uno en los hogares de casa de los ciudadanos (Figura 2):

 

Figura 2. Economía circular aplicada en hogares (CECI project, 2020). Link


Caso aplicado con éxito

Un ejemplo de diseño y construcción circular es “El edificio circular” de ABN AMRO. El edificio fue diseñado y construido con el enfoque de reducir el impacto ambiental y aumentar la reutilización de materiales. El edificio tiene la capacidad de ser reutilizado o desmantelado en casos futuros que se desee dar otro uso a este. Además, el pabellón circular de ABN AMRO en Ámsterdam, el Circl, se ha convertido en un epicentro para diversos comercios que buscan orientarse hacia la economía circular, como restaurantes, oficinas o salas de reunión (Jansen et al., 2023).

 

Figura 3. Edificio circular ABN AMRO, Ámsterdam, PP.BB. (ABN AMRO, 2020, Griffiths, 2018). Link 

Figura 4. Edificio circular ABN AMRO, Ámsterdam, PP.BB. (ABN AMRO, 2020, Griffiths, 2018). Link

 
 
Otro caso más accesible para poder implementar las prácticas circulares como sociedad es el consumo de marcas que oferten un programa de consumo responsable, en los cuales puedas regresar un producto antiguo y poder ser empleado como materia prima, las marcas de ropa y calzado han podido aprovechar dicho sistema, tales como “Adidas”, “Patagonia” o “The North Face” o empresas tecnológicas como “Samsung” también han podido implementar (Acosta, 2021; Samsung, 2023). Dichas prácticas pueden ser trasladadas a otros sectores del hogar en los cuales se busque primero reparar antes que desechar.
 

Conclusión

En resumen, el diseño circular no está limitado a la industria, sino que puede ser aplicado en la vida diaria de un ciudadano común. Mediante la selección cuidadosa de productos, la reutilización, el reciclaje adecuado y la educación, cada individuo puede contribuir al cierre de ciclos de materiales y a la reducción de la huella ambiental, promoviendo un estilo de vida más sostenible y consciente.
 

Referencias